Yungay
Poemas: VOLVI A AMARTE y A DOÑA INES
VOLVI A AMARTE
poema al Huascarán por: Roger Villon Ángeles, 1982
Fuiste silencioso testigo de grandes y bellos amores en noches frescas de luna llena con olor a alfalfa, pasto y retama. Por los romántico y complaciente que siempre has sido me aventuro a pensar que hicieron bajo tu mirada, porque nací y crecí amándote Te canté y recité desde niño fuiste mi más grande orgullo. todos te quisimos, admiramos y bebimos el agua cristalina y vivificante que generosamente nos regalabas. Nos sentíamos fuertes, protegidos bajo tu inmaculada custodia a pesar de estar mancillando tu intimidad omnipotente mas un día fatal pensé que me fallabas porque tu ira dormida, irrumpió violenta llevándote a los que más amábamos. un inmenso dolor invadió mi alma no quise saber más de ti. Recorrí largos caminos tratando de olvidar mas el tiempo con sapiencia infinita se encargo de cicatrizar heridas entonces regresé y nos vimos frente a frente te increpé…. más tú permaneciste callado, majestuoso, sereno siempre. Cerré mis húmedos ojos, la razón llegó a mi confusa mente acepté mi culpa y la de ellos los únicos responsables fuimos nosotros y seguimos siendo por invadir tu señorío. Levante otra vez los ojos, te ví más blanca y hermosa que nunca y volví a amarte. -----------------------------------------------------------------
A DOÑA INÉS
Por Roger Villón Angeles
Dejad a los niños venid a mi
Y no lo impidáis
Porque de ellos es el reino de los cielos.
Jesús les impuso las manos y continúo su camino
Mateo Cap. 19 Ver. 14- 15
Sin duda, los niños se fueron regocijados y felices,
El maestro lo sabia, por que también el fue niño.
La sonrisa de un niño es el destello de un mundo feliz,
Quien aviva ese sentimiento siempre está con Dios.
¡Sacadlos de mi vista ¡ esos bastardos no me sirven.
ociosos, mentirosos y ladronzuelos, solo saben comer,
vociferaba omnipotente el conquistador
sin reparar que apenas eran unos niños, que al ver
su barbado y fiero aspecto, asustados echaron a correr,
no les importaba las penurias y su hambre,
solo cavilaban en plata y oro, ciegos de codicia y poder.
Entonces del cieno hediondo y abrasador
desafiante apareció, cual secreta deidad
orlada de flores y sanas intenciones
una dama de alcurnia y noble corazón
que con pétalos hermosos y fragantes
los cubrió de frescura y bondad
¡Tomad mis haciendas y toda mi fortuna!
le ordenó al sorprendido gobernador
¡haced que los niños de esta villa tengan pan y educación!
Acataron incrédulos su insólita decisión
y los niños de la Villa Yungay conocieron el resplandor
de la sabiduría y el genuino amor.
Su rostro indudablemente bello, se perdió en el tiempo
más no su espíritu generoso que crece inmaculado.
Guía visionaria, filántropa, precursora de mil batallas
noble, caballerosa matrona de sueños increíbles
Doña INES DE SALAS VIUDA DE LOPEZ VILLOSO
vivirá para siempre.
———————————————————————
Roger Villón Angeles, yungaíno, exalumno de Santa Inés,
de la Promoción Ciro Alegría – 1969, poeta y editor.
.
