Historia del Colegio Santa Ines

HISTORIA DEL COLEGIO NACIONAL SANTA INES DE YUNGAY. PERU

  Desde 1912 hasta 1962

Extracto de la reseña historica escrita por el prof. Carlos Huaman Huerta.

El Colegio Nacional Santa Inés, tiene su origen el día 30 de noviembre de 1614 cuando Doña Inés de Salas Viuda de López de Villoso hace donación testamentaria de sus haciendas de Santa Catalina y Chorrillos en favor de la educación de los niños de la entonces Villa de Yungay. De conformidad con la expresa voluntad de tan distinguida filántropo, inmediatamente se puso en funcionamiento una escuela primaria, bajo la dirección de los Frailes Dominicos –los que en aquella época tenían un convento en el centro de la Ciudad – quienes también asumieron la administración de los mencionados bienes con el objeto de que sus rentas  ayuden a sufragar los gastos de operación. La escuela de Yungay, se constituyó así en una de las primeras escuelas que se instalaron en el Perú de inicio de la Colonia.

Antorcha 7 (1)

Habiendo transcurrido tres Siglos de fructífera labor Educativa Primaria, siendo alcalde el Sr. Fortunato Palma se funda el Colegio Municipal de segunda enseñanza con RS 1416 del 14 de setiembre de 1912; el que se denomina “Colegio Municipal Santa Inés” por acuerdo de la comuna del 15 de noviembre del 1915 y luego se convierte en colegio nacional desde 31 de agosto de 1929. El Nombre SANTA INES fué adoptado en honor a  Doña Inés de Salas, ilustre Benefactora de la educación yungaina y precursora de la educación peruana.

El primer Director del Colegio fue el Sr. Alejandro Haro al que reemplazo el Sr. Genaro Gonzales Flores. Después de un breve receso, desde el 1 de marzo de 1916 al 13 de enero de 1918, el colegio se fortaleció bajo la dirección del Ing. Néstor Torres y con una sección llamada “industrial”  en las que impartía las especialidades de Mecánica, Contabilidad, Dactilografía, Dibujo, Bellas Artes, Escultura y Construcción.

A la renuncia del Ing. Torres,  asumió al cargo Don Francisco Regis Tamayo, profesor decano y de gran prestigio en la localidad por su autoridad y conocimientos pedagógicos. En su gestión funcionó la sección primaria anexa. Entrando en receso el 12 de febrero de 1922, por problemas presupuestarios y lo ruinoso del local.

El 04 de mayo de 1928, se nombra como Director al Dr. Juan Olivera Cortes, en cuya gestión, después de una campaña dura y persistente, consigue convertirla en Colegio Nacional con Resolución Suprema Nº 1960 del 31 de agosto de 1929 y Resolución Suprema aclaratoria 2768 del 21 de diciembre del mismo año que dá atribuciones al Municipio para recaudar rentas para el colegio. La nueva jerarquía del Colegio Nacional Santa Inés, garantizó la estabilidad de su existencia, permitiendo a la Dirección estructurar el área pedagógica de acuerdo con las necesidades de la época, permitió realizar la organización interna y para dar realce a sus presentaciones se adquirió la primera banda de guerra.  A poco más de un año, el colegio fue declarado mixto con RS del 30 de abril de 1931.

En su época el colegio rindió honores póstumos a Don Francisco Regis Tamayo, con ocasión de su fallecimiento acaecido en abril de 1932.

En vista de la estrechez del local, el Dr. Olivera encontró un local más apropiado localizado en el ángulo N.E de la Plaza Mayor, celebrando el 12 de abril de 1937 una minuta de promesa de venta del 60% de sus acciones con la familia Arias, mientras se gestionara la adquisición total del edificio de los demás condóminos.

Al concluir la dinámica labor del Dr. Olivera, por R.S del 23 de febrero de 1938 se nombra como nuevo Director al Dr. Anaximandro Vega, quien durante su administración dirigió la publicación de la revista “Santa Inés” y  organizó la banda de músicos bajo la dirección del extraordinario músico yungaino Don Víctor Cordero Gonzales. En agosto del mismo año, la flamante banda de músicos interpretó por primera vez el “Himno del Colegio Santa Inés”, cuya letra pertenece al Dr. Vega y la música al Profesor Cordero.

En reemplazo del Dr. Anaximadro Vega, se nombró al Sr Francisco Quiroz Santillán de conformidad con la resolución suprema del 14 de febrero de 1940. Durante su gestión se instituyo como día del colegio el 14 de setiembre.

Al año siguiente asume la dirección el Sr. Luis Vega centeno de acuerdo con la RS.  del 26 de marzo.  Durante su gestión se trasladó el colegio al nuevo local, alquilado a la familia Arias, con quienes ya se tenía la minuta de promesa de venta.

En reemplazo del Dr. Vega Centeno, fue nombrado Director el Dr. Froilan  Sánchez Larrauri por RS.  Del 30 de marzo de 1943, Durante su gestión se instaló el 27 de julio la Escuela de Artes y Oficios, anexa al Colegio, con el nombre de Néstor Torres, en gratitud a las gestiones realizadas para su creación como Representante de la Provincia.

Al año siguiente, asume la Dirección del plantel el Dr. Eloy Cerna Dextre, de acuerdo con la RS. Dictada el 20 de abril de 1944. En su gestión se culminó con el proceso de compra del local del colegio a merito de la R.M. 2330 del 27 de julio de 1944, pagándose el integro del precio al Sr Raúl Arias y condóminos.

En 1945, a mérito de la RS. 1269 del 03 de abril, asume nuevamente la Dirección del plantel el Dr. Juan Olivera Cortez. Durante su gestión el Dr. Olivera siguió con empeño la línea administrativa  y educativa que iniciara en su anterior gestión  con el loable propósito de levantar cada día más  el nivel cultural del colegio.

El 07 de mayo de 1946, por disposición superior se separó del colegio la Sección Anexa de Arte y Oficios para convertirse en Colegio Industrial N. 10, entregándose todas las herramientas y enseres al Sr. Jesús Maguiña, nombrado Director del Industrial por RS del 15 de mayo.

El 28 de julio 1948 se inaugura el campo deportivo y tribunas dentro del recinto y al día siguiente el Dr. Artemio Ángeles Figuera, en representación de los herederos del Ing. Amadeo Ramos Olivera, hizo entrega de la amplia biblioteca que perteneciera al extinto.

El colegio y el pueblo en general protesta por la promulgación del antidemocrático DL 11073 del 15 de julio de 1949 que confisca la heredad de los estudiantes de nuestra provincia.

Reemplazando al Dr. Olivera, asume la Dirección del plantel el profesor Estenio Torres Ramos por RM. 4329 del 12 de junio de 1950, iniciando una remozada cruzada educativa en la parte espiritual y material, cuya fructífera labor fué reconocida por propios y extraños hasta pasar al retiro el año 1958. Su gestión se describe en la “Revista Santa Inés”.

En fines de marzo del año 1959, asume la Dirección el dinámico profesor Dr. Ángel Macchiota Cacho quien desempeñó su gestión con vitalidad y alegría. Dió un ejemplo de unidad familiar al mudarse a Yungay con su esposa y sus 8 hijos (Esperanza, Olga, Silvia, Patricia, Giovani, Coco, Gina t Juliana) . El Dr. Macchiota fue muy respetado y popular en la ciudad porque dedicaba bastante tiempo a labores culturales, sociales y deportivas. Por su iniciativa se consiguió que una Misión Alemana se comprometiera a hacer una  donación de modernos laboratorios de física y química, los que fueron entregados al colegio durante la gestión del Dr. Solis.

En abril de 1962 asume la dirección el Dr. Fabio Solís Soria, quien recibe el encargo de festejar el “Cincuentenario del colegio” con actividades educativas, sociales, y culturales que fueron trasmitidas por el radio municipal y recibe a la nutrida delegación de los ex – santainesinos residentes en Lima bajo la Presidencia del Ing. Pedro Angeles. Al año siguiente, el 14 de setiembre de 1963, Don Prisciliano Angeles le entregó en donación un terreno de casi una hectárea, localizado en Acobamba, donde se construyó 35 años después, un local adicional para el colegio.

ENTRE LAS TRAGEDIAS DE ENERO DE 1962 Y MAYO DE 1970

 En esta parte, por ahora, entregamos sólo una relación sumaria de los principales hechos. 

El 10 de enero de 1962, se produjo el aluvión de Ranrahirca. Ocurrido en horas de la tarde, cerca del anochecer, acabó con casi todo Ranrahirca ubicado hacia el sur a pocos kilómetros de la antigua ciudad de Yungay.

 El proceso de reconstrucción y rehabilitación, desde un comienzo estuvo atravesado por fuertes tensiones y conflictos, originados por los malos manejos de los fondos destinados por el gobierno. La comisión designada por dicho gobierno, fue acusada de cometer una serie de acciones ilícitas. El pueblo de Yungay logró contar con valientes defensores como el médico Leoncio Guzmán Flores.  

 El 14 de setiembre de 1962, se celebró 50 aniversario de la fundación del colegio Santa Inés. Se llevaron a cabo diversos actos culturales y deportivos cuyos protagonistas fueron sus propios alumnos.

 En el transcurso de 1963, fue construido en el barrio de Cochahuaín un local escolar como obsequio de la República de México al Perú, para los escolares sobrevivientes de la catástrofe de Ranrahirca. En marzo de 1964, allí empezó a funcionar la Escuela de Varones No. 375. Luego, los padres de familia de dicha escuela gestionaron ante el Ministerio de Educación Pública para que este nuevo centro escolar se denominara “Escuela República de México No.375”. La solicitud fue aceptada con la dación de la Resolución Ministerial No. 2853 del 22 de junio de 1965. En 1968, la escuela contaba con 120 alumnos.       

 El 16 de enero de 1966, se inauguró el monumento al “Cristo de Yungay” , colocado sobre la cima del cementerio general, antigua huaca preinca o colina de Huansacay. El Cristo Monumental de Yungay, obra del escultor yungaíno Filomeno Melgarejo Malpica, se mantiene en pié como colosal y silencioso testigo de la catástrofe del 31 de mayo de 1970. 

En Mayo de 1966, se desdobla el Colegio Mixto Santa Ines, entrando en operacion el Colegio de Mujeres Cori Ocllo. Fue una separacion muy doloroza, que mas parecia ser el “capricho”  de un pequeño grupo de personas, porque el Colegio de Mujeres NUNCA tuvo un local apropiado para impartir las clase ni tenia los servicios basicos.

 El 15 de abril de 1967, fue firmado un memorial dirigido al Ministro de Educación Pública Ing. Enrique Tola Mendoza, por autoridades y personalidades representativas del pueblo de Yungay, solicitando que el antiguo colegio de la ciudad fuera declarado Gran Unidad Escolar de Varones Santa Inés. Dicho memorial fue redactado por el director el colegio profesor Francisco Fernández Ortíz y fue entregado al despacho del Ministro en Lima el 30 de junio del mismo año.

 Según R.S. No. 577 el Colegio Nacional Santa Inés fue elevado a la categoría de Gran Unidad Escola: “Gran Unidad Escolar de Varones Santa Inés”      

 En Setiembre de 1968, fue publicada la revista oficial “Santa Inés” No.7, Año XII, 64 páginas. Llevaba como subtítulo: Organo Cultural e Informativo de la Gran Unidad Escolar de Varones. Algunos de los temas que contenía: documentos de la gestión para lograr la denominación de Gran Unidad Escolar de Varones Santa Inés, reflexiones sobre el Perú de esos momentos, la educación en Yungay en el siglo XIX, historia del antiguo templo de Santo Domingo, poemas, etc.   

 

RENACIMIENTO Y RECONSTRUCCION, 1970-2012

 Por el profesor Pelayo Aldave Tarazona (4)

El 31 de Mayo de 1970, desapareció el colegio Santa Inés juntamente con la ciudad de Yungay. Buscando salir de la tragedia, se restablece el funcionamiento del colegio de acuerdo al Acta Oficial del 21 de julio de 1970, con asistencia de las autoridades locales y del Ministerio de Educación. Las clases comenzaron el 22 de julio con 110 alumnos, sobrevivientes del colegio de mujeres Ccory Ocllo y del colegio de varones Santa Inés.

 La ciudad desaparecida fue refundada el 29 de mayo de 1971. Antes de ese acto, los sobrevivientes se reubicaron en las faldas del Cerro Atma el 1ro. de Junio de 1970. A un kilómetro al norte de la antigua ciudad se echaron las bases de la que es actualmente la nueva ciudad.

 Referencias de  la labor educativa comunal

 Luego de ocurrida aquella enorme tragedia, el resurgimiento de la vida poblacional, impulsada por los sobrevivientes, pasó por dos etapas:

 LA EMERGENCIA, comprende desde el día siguiente de la catástrofe, en la que me toca desempeñar la Dirección Encargada del Colegio Nacional desaparecido y que debe renacer, desde el 22 de Julio del 70 hasta diciembre de 1974. También, me hago cargo interinamente de la Alcaldía de la Provincia de Yungay a partir del 19 de agosto, en reemplazo del maestro Nehemías Vergara, solamente hasta el 23 de diciembre de aquel año 70.

 LA REHABILITACION Y RECONSTRUCCION. Esta etapa fue dirigida por CRYRZA-ZONAL 06 con sus oficinas instaladas en Caraz, pese habérseles solicitado que actuaran desde el mismo campamento de Yungay- Norte. Sus estudios de planificación técnica no les permitieron atender las necesidades inmediatas de la Emergencia. El Consejo Municipal empieza oficialmente a funcionar con su minúsculo presupuesto, aproximadamente desde el año 1971 con el alcalde Víctor Ángeles.

 Acerca de mi trabajo docente, debo decir que me inicié como profesor del colegio “Santa Inés” el 1ro. de abril de 1964, estando de Director el profesor Fabio Solís Soria, fijando mi domicilio en la antigua ciudad, en el jirón 28 de julio Nº 911 (frente al correo). Por el año 1967 tuve la iniciativa de hacer funcionar el Museo Arqueológico Regional tomando como sede el Museo de Historia del Perú “Julio C. Tello” de nuestro Plantel. Por R.S Nº 0296-70-IN-M de fecha 15-01-70, unos meses antes de la tragedia, pasé a integrar el Consejo Municipal en  condición de concejal en Cultura-Turismo, encabezado por su entonces Alcalde José Lobina. Se tenía proyectado el establecimiento de la Biblioteca Municipal y de la Oficina de Turismo Comunal.

 Tan luego de salvarme de la muerte en las alturas del cementerio general, los sobrevivientes nos reagrupamos en las faldas de Cruz Punta del Cerro Atma y sobre el Valle agrícola de Pashullpampa (a 1 Km al norte de la desaparecida ciudad de Yungay y actual ubicación de esta ciudad). Se coordinó con el Comité de Emergencia dirigido por el Sub-Prefecto Ricardo Hurtado Orihuela (Sobreviviente), formando Brigadas de Acción: cuidando el agua de la única acequia que se tenia, buscando provisiones de víveres para las ollas comunes, construyendo ramadas provisionales para protegernos del frío de la noche, haciendo vigilancia para mantener el orden bajo responsabilidad del sub oficial Ricardo Mejía, recogiendo los cadáveres bajo la responsabilidad del guardia civil, señor Pedro Armas, quien había retornado recientemente de un viaje de trabajo a Pamparomás.

 

 A un mes de estar en esta situación los profesores sobrevivientes de todos los niveles, formamos una comisión dirigida por el profesor Pelayo Aldave e integrada por Hugo Maguiña Molina (Santa Inés), Augusto Cordero Méndez (Primaria), Consuelo Olivera (Primaria) y otros firmantes. Los responsables de esta comisión viajaron a la ciudad de Trujillo en junio – 70, con el fin de entrevistarse con el señor Revollar director de la 8va. Región de educación entregando el informe de los efectos  de la catástrofe sobre el sector educacional. Al retornar nos encontramos que en Tingua se había establecido un COMITÉ ADMINISTRATIVO DE EDUCACION a cargo del Padre Jaime Struck cuya autoridad era resolutiva y ejecutiva, disponiendo que el colegio “Santa Inés” se restablezca en la ciudad de Mancos y aprovechándose el local inafecto del colegio “Indoamérica”. El señor Pelayo Aldave se vio obligado a coordinar con el Profesor Rafael Montañez para administrar su funcionamiento y esperando solicitar los recursos disponibles del Santa Inés desaparecido. Los pobladores sobrevivientes del campamento-Norte (Pashulpampa), reclamaron su colegio porque con estas medidas se afectaba arbitrariamente a sus hijos y a su voluntad de reconstrucción. Felizmente, por órdenes del Coronel Gastón Ibáñez O’Brein, el profesor Francisco Fernández Ortiz, Director Titular de la Jefatura Departamental, nos brindó todo su apoyo junto con las autoridades de Yungay y de la población: el colegio Santa Inés volvió a funcionar en Pashulpampa.

 Acta de restablecimiento del Colegio Nacional “Santa Inés”

 Con fecha 21 de julio de 1970, reunidos en la carpa de la oficina de la Sub-Prefectura y con la presencia del Sr. Saturnino Otárola representante de la Jefatura Departamental de Educación-Ancash y de las otras autoridades del lugar, firmamos el Acta de Restablecimiento de nuestro colegio, disponiéndose el reinicio de las labores escolares el 22 de julio – 70 y encargándose la Dirección al profesor Pelayo Aldave. Se construyeron cinco ramadas provisionales de carrizos por acción comunal campesina y con la mano de obra de los alumnos empadronados. Posteriormente se amplia los ambientes con los palos y calaminas del destruido Stadium “Fernández”. Fueron 110 los alumnos rematriculados provenientes del Colegio de Mujeres “Ccory Ocllo” y del colegio “Santa Inés “de las secciones diurna y nocturna. Asumo la dirección por R.J Nº 1619 de fecha 20 de agosto – 70, además de mis 24 horas de clases. Por la Reforma Educativa del Gobierno de entonces, nuestro colegio pasó a convertirse en Centro Base del NEC 09 cuya dirección continué ejerciendo. Recién el año de 1974 me trasladé por razones de fuerza mayor a mi tierra la ciudad de Huaraz, dejando la Dirección encargada al profesor César Muñoz.

Colegio SI_Promocion renacimiento

 Los que apoyaron el resurgimiento del colegio

 Yungaínos identificados y tan sensibles con nuestro colegio, así como otras Instituciones, son dignos de ser mencionados por su generoso y solidario  apoyo: Al señor Ambrosio Tamariz Gutierrez que envió una camionada de carpetas desde Chimbote. Al periódico “La Prensa” que donó mil libros para la nueva biblioteca, a la señora Angélica Harada (Princesita de Yungay) que donó con su caravana folklórica útiles escolares, de escritorio e implementos de cocina y deportivos, a la Sra. Nélida Phillips por donar textos escolares, 20 volúmenes del Tesoro de la Juventud y otros libros, al Dr. Asunción Caballero Méndez  por donar cajas de muestras médicas, al señor Nehemías Vergara Mendez colaborando como Presidente de la Asociación de Padres de Familia y entregando posteriormente el 80% de los instrumentos de la Banda Musical, al fraile español Chenoll Boix: quien desde su parroquia y como profesor de religión ayudó a los alumnos huérfanos con la alimentación y propició su viajea España para que estudiaran carreras profesionales. A los yungaínos de la ARPRRY de Lima, que nos alentaron con sus visitas y obsequios de diversos libros y de textos oficiales.

 El personal docente, administrativo y de servicios, estuvo integrado por los siguientes:

 Docente: Pelayo Aldave T. Director con 24 horas de clases; Erick Huerta Fernández, de Ciencias Sociales; Diómenes Jiménez Navarrete, de Lengua y Literatura; Pedro Valdivieso Rodríguez, de Educación por el Arte; Demetrio Baltodano Baca, de Matemáticas; Placentino Camilo Rodríguez, de Física-Matemáticas y Ciencias Naturales; Lamberto Guzmán Tapia, de Ingles; Teresa Cachay del Rio, de Educación Familiar; Rosas Ampuero Guevara, de Educación Física.

 Administrativo: Arminda Mallqui Babilón, Secretaria.

Norberto Melgarejo Tamariz: auxiliar de Educación, quien falleciera en pleno trabajo, a quien le expreso mi mayor reconocimiento por haber entregado todo su tiempo en tareas administrativas, construcción del campo deportivo y colaborando aún en labores del Consejo Municipal. Servicios: Pedro Gómez Isla y Melchor Horacio Ortega.

 Desempeño simultáneo de la alcaldía

Como Concejal sobreviviente asumo la Alcaldía en reemplazo del Profesor Nehemías Vergara, con quien integrábamos el Concejo Municipal anterior a la catástrofe.

Por oficio Nº 61  de 1ro.  Agosto de 1970 ejerzo estas función desde una carpita, teniendo el apoyo desinteresado de jóvenes yungaínos como: Jorge Flores García (de Secretario), Luis Arnulfo Figueroa García (de vigilante principal a modo de Policía Municipal) y Delia Varillas Guzmán (encargada de las Partidas del Registro Civil). A estos buenos yungaínos se les da propinas del mercadillo, esperando que algún día se les mejore en planilla estable. Como se carecía de una máquina de escribir solicitamos a la Alcaldía de Caraz su donación, la que nos fue entregada inmediatamente y con promesas de darnos cualquier apoyo posterior. En estas circunstancias, me informé que en  el Banco de la Nación de esta ciudad, el Concejo de Yungay tenía una cuenta por cobrar aproximadamente de veinte mil soles y que había que regularizar los trámites correspondientes. Posiblemente este monto fue cobrado en 1971.

 Se planifican y ejecutan obras básicas comunales de emergencia: cuidado higiénico de la acequia alta, recojo y depósito de basurales en fosas construidas, se hace la canalización provisional del agua potable con los tubos de plásticos donados por la Solidaridad de la Iglesia Católica y la construcción de canales de irrigación de Pallcarma e Yhuallón (desde las alturas de Hongo – 3 km), ambas dirigidos con buen acierto por el Ingeniero yungaíno Juan Cabezas y el refuerzo del Guardia Pedro Armas con acciones campesinas. A los de Yanama se les brindó ayuda con pocas herramientas y provisiones de víveres entregados por la JAN de Pati para participar en la limpieza del desfiladero de Barbacoa en las Lagunas de Llanganuco y poder conectar su pueblo con Yungay. El resguardo de la ayuda material tanto del país como del extranjero para su reparto a los sobrevivientes. La Alcaldía formó un Comité de Autoridades, incluyendo al Dr. Rolando Romero y Romero que era Presidente del Movimiento Cívico Poblacional, encomendándoles la administración y su justo reparto  de las cosas depositadas en el Campamento, actuando el Alcalde como simple vigilante y observador en compañía de su personal. Se aprovecha el aporte técnico, social y humano de muchos yungaínos residente en Lima o fuera del país. Se mantiene una coordinación permanente con CRYRZA 06  que se encontraba en estudios técnicos por esos momentos.

  Nuestro especial agradecimiento

 A la Delegación Juvenil Médica Rusa, que desde sus carpas cuidaban la salud de los enfermos, proporcionando atención médica y medicamentos. A la Delegación de Ingenieros Técnicos Suecos, que con el apoyo del SEN (Servicios Eléctricos Nacionales) entregaron un grupo electrógeno para la iluminación de la población (24 de Dic.-70). A la JAN, proporcionando víveres para el trabajo de las Brigadas campesinas. A la Cruz Roja Peruana, al instalar sus módulos de triplay que reemplazaron a la carpas de los sobrevivientes.

Al Pueblo de Yungay que no aceptó la arbitraria reubicación que querían imponerle los funcionarios del Gobierno Militar. Nos querían trasladar a las alturas de Pampac (a orillas de Río Buín, cerca a Carhuaz); la propuesta burocrática y nada técnica fue rechazada en asambleas públicas. La respuesta del pueblo fue seguir allí donde nos habíamos establecido como sobrevivientes de la catástrofe. La conciencia histórica y el amor al pedazo de tierra que había quedado a salvo, vencieron a la burocracia y a intereses infraternos asociados a ellos.

Memorias de mi gestión como director del colegio

 Recién a inicios del año 1974, me alejé de Yungay para continuar prestando mis servicios al país en mi pueblo de Huaraz. Doy a conocer algunas referencias de mi gestión.

 En 1971, el colegio “Santa Inés” funciona con seis secciones en los módulos de calaminas y en las ramadas que se hicieron en agosto del 70, sin poseer los elementales materiales educativos. Desde el ángulo de la política educativa nacional se vislumbraba en el proyecto de la nueva ley de educación un hombre libre, solidario y trabajador productivo.

 Las clases se impartieron en el horario de mañana y tarde, con asistencia de 143 alumnos y a cargo de 10 profesores. No se hizo obligatorio el uniforme escolar. El profesor Pelayo Aldave asume la dirección encargada con el dictado de 24 horas de clase, en tanto el director titular Dr. Francisco Fernández Ortiz había sido destacado a la jefatura departamental de educación de Huaraz.

 Los alumnos del 5to. año de secundaria apoyaron al señor Anthony Oliver Smith (4 A) en el censo a los pobladores para conocer su realidad socioeconómica después del sismo-alud. A los alumnos procedentes de los caseríos de Aura, Aíra, Masac, Hongo, etc. se les permitió el ingreso a las clases dentro de un trato especial.

 El año escolar 1971 se clausuró el 24 de diciembre con la promoción de 17 alumnos del quinto año de secundaria, llevando por nombre: “Cesar Vallejo”, con los alumnos sobrevivientes del turno diurno de “Santa Inés” y “Ccory Ocllo”; y llevando por nombre “Carlos Huamán Huerta”, con los alumnos sobrevivientes del turno nocturno de “Santa Inés “.

 En 1972, el Colegio “Santa Inés” sigue funcionando en el local provisional de Pashullpampa mientras se dan inicios a la construcción y equipamiento de su nuevo local que sería el centro base de NEC Nº09 (Núcleo Educativo comunal de Yungay), con una capacidad para 1200 alumnos y una extensión de 17,000 m2. Al mismo tiempo que  se prosigue en la obras de reconstrucción en las faldas del cerro Atma por cuenta de CRYRZA Zonal 06.

 Los servicios higiénicos se ofrecen en silos de calaminas y el agua se obtiene por acarreos en baldes u ollas por el personal de servicio. No se dispone aún de luz eléctrica, esperando utilizarse en las instalaciones en el nuevo local.

 Participación del alumnado en el censo nacional de población y vivienda. Se recomienda a las autoridades inmediatas la formación de una comisión de peritos para la actualización del registro y la recuperación de los terrenos de propiedad del colegio cuyos arrendatarios van cumpliendo con sus pagos de buena voluntad. Tales son: el fundo Chorrillos; los terrenos de San Roque Pampa, de Pampa-Mancos, de Querupachan, de Huashcao, de Machqui Runi, de Huaytacaca, etc.

 El año escolar se clausuró en diciembre-72 con la despedida de 16 alumnos del quinto año de secundaria cuya promoción se llamó “José Carlos Mariátegui”, conocido escritor e intelectual peruano del siglo XX.

 En 1973, el colegio continúa ocupando los módulos provisionales de Pashullpampa; funcionan 5 secciones con 161 alumnos y con el horario corrido de 8.00 a.m. a 2.00 p.m. por acuerdo tomado en la Asamblea de Padres de Familia. Siguen trabajando en sus clases los 10 profesores.

 En junio-73 se instala el NEC Nº 09 de Yungay con su Centro Base el colegio “Santa Inés”, funcionando el nivel básico regular de 9 grados y 3 ciclos e integrándose también la escuela Nº 870081, más la red de 32 escuelas de la provincia. Para el año 1974 se estaba señalando la ocupación de su nuevo local por colegio “Santa Inés”. Se clausura el año escolar 1973, con la salida de 22 alumnos del 5to año de secundaria y cuya promoción se denominó “Revolución Peruana”.

 

 (4) Extractos  de un pormenorizado trabajo de recopilación, sistematización y documentación realizado por el profesor Pelayo Aldave con motivo del centenario del colegio Santa Inés.

  (4 a) Antonny Oliver Smith, es Antropologo y profesor  de la Universidad de Florida, USA.

 

Yungay y Santa Inés vuelven a nacer

 Yungay, Santa Inés y otras instituciones volvieron a nacer gracias a la enérgica voluntad de los sobrevivientes de la tragedia que fuimos muy pocos. Quisiéramos hablar de esta dramática historia. 

De síndico de rentas a encargado de la Alcaldía

Antes del sismo-alud, fuimos 16 los miembros del Concejo Provincial de Yungay, siendo Alcalde Titular el señor José María Lobina Falcón, conocido Gerente de la Empresa Guanera con sede en la ciudad de Yungay. Con la tragedia desaparecieron ocho de ellos, los otros ocho logramos salvar la vida. Las semanas siguientes a la catástrofe, se hicieron los mayores esfuerzos para seguir sobreviviendo junto a algunos cientos de paisanos y amigos. 

 El 18 de Junio de 1970, a las ocho de la mañana, personalmente el referido Alcalde Sr. Lobina fue a buscarnos en nuestra choza en el lugar denominado Cruz Punta, llevando en sus manos el Oficio Nº 02 para entregarnos la responsabilidad interina de la Alcaldía del Concejo Provincial de Yungay porque había sido cambiado por la Compañía Guanera a la ciudad costeña de Huaral.  Me dijo que no podía dar pie atrás porque tenìa que cumplir las ordenes de la empresa donde laboraba; me abrazó y se fue. Me quedé meditabundo con los nervios crispados; era un dilema asumir el cargo o dejar de hacerlo. Me acordé que tenía que ir a Mancos a cobrar mi haber de maestro, me encaminé en esa dirección, buscando las huellas adelantadas en la playa aluviónica (área de la ciudad desaparecida) para poder caminar con seguridad. …. Continuando mí camino, … llegué a la oficina de pagadurías, cobré mi haber y me di media vuelta de retorno a mi choza. Lo ocurrido fue para mí un reactivo de valor para trabajar con tino los esbozos de la rehabilitación. En mi camino percibí en mis oídos como si alguna persona me dijera ¡Tienes que asumir la responsabilidad!

 Muchos sobrevivientes decidieron alejarse

 El mismo día 18 de Junio que se realizó el pago de maestros y empleados públicos sobrevivientes de la Provincia de Yungay, en el pueblo de Mancos, más de cien sobrevivientes de la ciudad desaparecida, aprovecharon para trasladarse en su mayoría con destino a la ciudad de Lima.

 Dentro de este éxodo se encontraban el Alcalde Titular José María Lobina Falcón, que se iba a Huaral; la maestra Sra. Graciela Angeles de Olivera, Gilberto “Chepo” Jaramillo, Consuelo Olivera, Félix Monroy y Julio Mejía Montañés se iban a Lima; etc.  Estaban en su derecho. En mi caso personal, como maestro yungaíno y Alcalde Interino del Consejo Provincial, me puse a trabajar con la enérgica decisión de demostrar con entrega y persistencia la existencia de un lugar adecuado para el pueblo sobreviviente y que CRYRZA consideraba inhabitable.

 A los sobrevivientes que se quedaron después del éxodo, los reuní el mismo día para hacerles conocer el Oficio Nº 02 del Alcalde Titular. Asistieron cincuenta personas. Dialogamos sobre la situación angustiosa que atravesábamos, falta de: víveres, vestido y techo. Tratando juntos nuestras preocupaciones, algo podríamos lograr para aliviar nuestras necesidades.

 Visita de Asistente Social de CRYRZA

 La asistente social, Rosa Mitsuwa, enviada por CRYRZA, visitó el Campamento Norte Yungay, el 25 de Junio de 1970 a las diez de la mañana. Manifestó que venía en cumplimiento de una misión encomendada por CRYRZA, para reconocer el sector de Yungay asolado por el sismo-alud del 31 de Mayo, su población y ciudad, sin quedar vivienda alguna en pie y sin indicios de vida humana. Por tal circunstancia tenía instrucciones para invitar a los pocos sobrevivientes a pasarse a un lugar cercano al almacén de víveres para ser atendidos con facilidad. Agregó que CRYRZA tenía en mente que el área del Distrito Yungay no confronta problema social al considerar la población exterminada, salvo uno que otro sobreviviente; esto no compromete la atención prioritaria de su campamento. Además el lugar se encuentra en peligro inminente, donde no debe permanecer ser humano alguno. La angustiante revelación hizo fluir profunda emotividad entre nosotros. Los sobrevivientes manifestaron que se mantendrían en este campamento dentro del área geográfica distrital, donde floreció la ciudad capital de Yungay. “En ella vimos la primera luz, allí se meció nuestra cuna; aquí están enraizadas nuestra tradición, nuestros sentimientos, nuestras vivencias; a raíz del alud ofrendaron sus vidas nuestros familiares, amigos y paisanos; en honra y memoria de ellos y en acto de reivindicación de nuestra tierra natal, permaneceremos aquí para exigir y ver la rehabilitación y reconstrucción de la nueva ciudad de Yungay”. La asistenta social nos respondió de inmediato: “piensen un rato, el gobierno tiende a hacer cumplir sus decisiones; ustedes tienen todo en contra. Este lugar donde piensan permanecer es declarado por CRYRZA inhabitable por ser zona de sumo peligro. Otro, son pocos sobrevivientes, no tienen peso político ¿Con ustedes el gobierno va a construir una nuevas ciudad? ¡Está claro que no! Por más gestiones que hagan no serán escuchados. Lo peor que tienen en contra es que CRYRZA no ha considerado a Yungay en el Programa de Rehabilitación y Reconstrucción entre los pueblos de la Zona Afectada, nada menos por su población diezmada”. No languidecía nuestro estado de ánimo. Como Alcalde atinamos a decir: “Señorita, los sobrevivientes tenemos la firme decisión de permanecer en este lugar, por mi intermedio rogamos de corazón a que se ponga en nuestro lugar y haga todo de su parte por ayudarnos en su Informe para quedarnos dentro del área Distrital Capital de Yungay”. La respetable profesional auscultó nuestro estado de ánimo y repuso: “Les comprendo lo que sienten por su tierra, es humano, estoy con ustedes, pero no encuentro cómo ayudarlos; yo no soy la decisión; me viene una idea a la mente: si ustedes tienen en Lima algún paisano de valía que pueda influir ante el gobierno, para que Yungay entre en el Programa de Rehabilitación y Reconstrucción de CRYRZA, deberían de actuar; esto sí sería muy oportuno. Claro que los teníamos. Allí estaban el Monseñor Luis Armando Bambarén Gastelumendi, el General Luis Arias Grazziani y muchos destacados profesionales agrupados en el “Centro Unión Yungay”. Nos pusimos en acción con fuerzas y esperanzas renovadas.

 Reinicio de labores escolares

 En la zona afectada por el sismo, el Ministerio de Educación, hechas algunas reparaciones iniciales de locales deteriorados o el levantamiento de ambientes provisorios, dispuso el 1º de Julio de 1970 el restablecimiento de funcionamiento de las labores escolares en la zona del sismo.

 En la Provincia de Yungay, para restablecer las labores escolares, el Ministerio de Educación creó el Comité Provincial Educativo, bajo la presidencia del Sr. maestro Jaime Struch, Doctor en Pedagogía y su secretario, el docente Epifanio Guzmán Bonilla, sobreviviente. Esta autoridad convoca el 1º de Julio de 1970 a los maestros de la Provincia de Yungay, para reunirse en el local del Instituto Superior Pedagógico de Tingua, destruido en su mayor parte, excepto tres aulas de última construcción de material noble (La Dirección del plantel, la sala de Biblioteca Pedagógica y el depósito del instrumental de la banda de música), para iniciar la organización y planificación del funcionamiento de las labores educativas sólo en centros poblados afectados por el sismo, más no en la Ciudad de Yungay y los centros poblados afectados por el alud.

 En el poblado de Punyán, cerca del río Ancash, la Escuela Primaria de Mujeres Nº 304 y la de Varones Nº 3640 sumaban más de 100 alumnos; fueron fusionadas con los 150 alumnos sobrevivientes de la desaparecida ciudad de Yungay, para recibir clases de enseñanza-aprendizaje por parte de maestros sobrevivientes de la ciudad natal. Director, Florencio Nehemías Vergara Méndez; profesores,  Digna Rosa Huincho Infantes; Carmen Giraldo Carrión; Antioco Giraldo Carrión y Pablo Guillén Bustamante. El 2 de Julio, con los padres de familia empezamos la reconstrucción de las aulas deterioradas, trabajo que duró veinte días, mientras los maestros impartíamos clases a los alumnos bajo la sombra de los árboles y el campo.

 Para el local de la Escuela “Hermana República de de México” de Cochahuaín (Sector perdonado por el alud), que fuera construida con material pre-fabricado y que no fue afectada por el sismo-alud, fueron nombrando los profesores sobrevivientes de la ciudad desaparecida: Víctor Gonzáles Arca y Reyna Veramendi de Osorio. Ellos tenían que dictar clases a los alumnos procedentes de los caseríos de Utcush, Piquip y Pámpac.

 Al final de la reunión educativa, manifesté al Dr. Jaime Struch: “Soy Director de dos escuelas; sobre eso van a asistir varias decenas de escolares sobrevivientes de la desaparecida ciudad de Yungay. Soy Alcalde Unipersonal. ¿Qué voy a hacer en esta destrucción total?” El respetable maestro me miró con atención. Me dijo: ¡estamos viviendo circunstancias de emergencia!… tiene que aplicar la inteligencia… con ánimo de tratar de solucionar todos los problemas posibles!. Esta exhortación magistral me abrió la ventana de mi sentido común.

Urgente reapertura del Colegio Nacional “Santa Ines” de Yungay

 En la primera quincena de Julio de 1970, los 114 alumnos sobrevivientes del Colegio Nacional “Santa Inés” de Varones y Colegio Nacional “Cory Ocllo” de Mujeres, no podían continuar sus estudios, porque ningún plantel educativo de la ciudad de Yungay, desaparecidos por el alud del 31 de Mayo de 1970, fueron restablecidos en su funcionamiento. El Director de “Santa Inés”, Sr. Francisco Fernández Ortiz, ya trabajaba de Asesor Jurídico en la Zona de Educación Nº 84, los profesores sobrevivientes que trabajaban con él, fueron destacados en los Colegios de Huaraz. La directora del Colegio “Cory Ocllo”, Elba Caballero, desapareció en la tragedia. La inquietud de los padres de familia y alumnos era para continuar los estudios Secundarios. En mi condición de Alcalde Provincial de Yungay, me vi en la obligación moral, social, cultural y ética de buscar la solución  de continuidad de estudios de los alumnos sobrevivientes. Viajé a Huaraz, costeándolo de mi bolsillo, busqué la casa del Director, Francisco Fernández. Conversé sobre la urgencia de restablecer el funcionamiento del Colegio Nacional “Santa Inés”. Accedió restablecer el Colegio “Santa Inés” en forma provisional, sin hacer resistencia ante alguna disposición superior diferente. Seguidamente me encargó que buscara al profesor Pelayo Aldave Tarazona, me dio la dirección de su carpa de residencia en Huaraz. Con presteza cumplí la Comisión. El Director Fernández, hizo la Encargatura de la Reapertura de la Dirección del Plantel del Colegio Nacional “Santa Inés” de Yungay, al profesor Pelayo Aldave Tarazona. Los empeñosos padres de familia y profesores diligentes se dedicaron a construir el local provisional, recogiendo palos excedentes, retazos de madera Mapresa, Tripley, Eternit, de la armazón de la Oficina de CRYRZA, las calaminas esparcidas por el “Estadio Fernández” por el viento huracanado presionado sobre Yungay. Con unos cuantos mobiliarios recolectados de las escuelas de los caseríos circunvecinos: 05 pizarrones, 40 carpetas y la donación de 20 carpetas nuevas del Sr. Ambrosio Tamaríz -yungaíno residente en Chimbote- para profesores y alumnos. Donativos de la Iglesia Católica de 15 catres, 15 colchones y 30 frazadas, entregados por el Concejo al Director Encargado, Pelayo Aldave, para tres profesores y doce alumnos huérfanos.

Se rematricularon alumnos: 49 alumnos al Primer Año; 23 alumnos al 2do Año; 11 alumnos al 3er Año; 16 alumnos al 4to Año y 15 alumnos al 5to. Año.

Con este semblante se reiniciaron las clases con 114 alumnos y 5 profesores, el 03 de Agosto de 1970. Todo afán no pasaba de ser una peregrina devoción de estabilidad incierta, por cuanto no se contaba con el Aval de CRYRZA, por considerar este lugar zona muy peligrosa.

 Gestión a la VIII Región de Educación- Trujillo

 Para dejar sin efecto pretensiones ingratas y absurdas, se organizó una Comisión para hacer gestiones ante la VIII Región de Educación con sede en Trujillo, integrada por el presidente de ASPAFA, profesor Nehemías Vergara Méndez, el presidente del Comité de Sobrevivientes, el activo y valiente abogado Rolando Romero y Romero, el Supervisor de Educación  Segundo Ulloa Flores y el padre de familia Jesús Paredes Bonilla, quien facilitó la movilidad gratuita en su auto de ida y vuelta a Trujillo.

 El 04 de Marzo de 1971, nos constituimos ante la Dirección de la VIII Región de Educación, cuya autoridad máxima era el exdirector del colegio Santa Inés Dr. Angel Macciotta Cacho. La Comisión expuso la situación dramática del pueblo sobreviviente de Yungay y de la educación El Dr Macciotta, accedió a la petición de la estabilidad de funcionamiento del colegio y expidió la Resolución respectiva.

 Construcción de una base

 Cuando se crearon los Núcleos Educativos Comunales, al inicio del año escolar 1972, se programó la construcción del Centro Base Educativo en Yungay. Pero, el Sub-Jefe Zonal de Educación 84 – Huaraz, Sr. Saturnino Otárola Cáceres, manipulaba la problemática educativa con gente espuria que ajetreaba con deseos de rezagar los legítimos derechos que tenía nuestro pueblo. Programó para Yungay un Local del Tipo C.2, que era para caseríos.

 Para enmendar la injusta y arbitraria medida, el Alcalde Provincial  Leonardo Angeles Asís y el Inspector de Obras Públicas del Concejo y, a la vez, Presidente de la Asociación de Padres de Familia del Colegio “Santa Inés”, profesor Nehemías Vergara, organizaron un Foro a nivel departamental sobre los Problemas y Posibilidades Educacionales en la Provincia de Yungay, con invitación oficial de autoridades, especialmente al Jefe Zonal de Educación 84 de Huaraz, Dr. Guillermo Campos Chávez y el Director Departamental de Infraestructura, Ing. Justo Vargas Torres. La presencia de estos dos personajes era indispensable, el 29 de Mayo de 1972, fecha de realización del Forum, para pedir la reconsideración del local programado, solicitando otro local Tipo C.3. para el Centro Base de Yungay, para albergar a los alumnos del Colegio “Santa Inés” y el C.E. Integrado Nº 87008-84. Pero días antes a la fecha prevista, desde la Sub-Jefatura Zonal de Educación 84, se tendió una cortina de humo de terror psicológico, con amenaza de subrogación al profesor o autoridad que defendiera la construcción del local del Centro Base de Yungay. Sólo se construiría en Tingua. Los llamados a sustentar nuestro reclamo no se hicieron presentes y quienes debían escucharlos habían sido desinformados. Era el momento decisivo de arriesgar a lo que viniere, para defender la construcción del local que merecía Yungay. En este trance, el profesor Nehemías Vergara, en su calidad de hijo del lugar y sobreviviente, que en algo representaba a la autoridad comunal y a los padres de familia, no pudo permanecer impasible y tomó a su responsabilidad el reto. Expuso el tema con fe y compromiso, ceñido a la realidad palpitante, puntualizando con cifras exactas la cantidad de alumnos existentes en los C. E. de la Jurisdicción de Yungay, que ascendía a 2,703, suficiente suma justificatoria para la construcción del Local “Centro Base” en la nueva Ciudad de Yungay.

 El Director Departamental de Infraestructura Ing. Vargas Torres, en su interlocución denunció ante la Asamblea de no haber recibido comunicación oficial que el Concejo  le había enviado invitándolo al Forum; sin embargo, al escuchar por la emisoras de la Radio de Huaraz, la realización del Forum Educacional de Yungay a nivel Departamental, lo buscó al Director Zonal de Educación Dr. Guillermo Campos Chávez y los dos se hicieron presentes. Con esto, quedó al descubierto el posible sabotaje perpetrado una vez más, con el ocultamiento de documentos para impedir la presencia de los dos funcionarios, para que así quede invalidado el Forum. El Ing. Justo Vargas, expresó su felicitación pública por la exposición hecha con claridad y fundamento, manifestó comprender y estar de acuerdo con la exigencia para la construcción del local del tipo C.3 como Centro Base de Yungay.

 

(5) Nehemías Vergara Méndez, es sobreviviente de la catástrofe de mayo de 1970. Abnegado maestro de escuela desde 1950 cuando comenzó a enseñar en la Escuela Primaria 365 del distrito de Yanama. Primer alcalde de Yungay en las horas iniciales del renacimiento. Activo protagonista de la reconstrucción de Yungay en Pashulpampa.  

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