Articulo: El asueto

EL ASUETO

Por: Néstor Enrique Parédez Vergara (*)

Era el mes de agosto del año 1965 y conforme fue pasando el tiempo “Patoco” fue alcanzando mayor liderazgo en el grupo; pues, siempre para el 15 de agosto nos habían dado “asueto” en el colegio para poder ir a la fiesta de Mancos, ver la corrida de toros y en fin disfrutar de una tarde de esparcimiento. Pero ese año el Director no dio la orden.

Era ya casi las tres de la tarde y estábamos en el “Canchón” reunidos y  “Sasa” (Pepe Salinas) encendió la mecha reclamando que no era posible que nos corten esta tarde libre. 

Pronto tomó cuerpo el reclamo y decidimos ir a la Dirección y Patoco justificó nuestro pedido e iniciamos la marcha con nuestro líder adelante con gritos y palmas que retumbaban en el colegio: “¡Asueto”!… “¡Asueto”!… “¡Asueto”!… Estando ya cerca a la reja para entrar a la dirección, todo el grupo se esfumó y a Patoco lo dejaron caminando y haciendo sus arengas.

Frente a tanta bulla salió el Director y sorprendió a nuestro caudillo sólo y gritando y le dijo:

  • Porque estas gritando sólo.

Pataco volteó la mirada y no vio a nadie y dijo:

  • Me han abandonado.

El Director le hizo pasar a la Dirección, y no sabemos cuál fue el diálogo que tuvo, siempre fue un misterio como el de la Conferencia de Guayaquil entre Bolívar y San Martín.

Mientras tanto, en el aula conjeturábamos de todo: “Nos está delatando”, “nos ha traicionado”, “Tenemos que pasarlo por callejón oscuro por habernos delatado” y otras más.

Eran momentos de angustiante espera. Teníamos por las ventanas y la puerta, la mirada fija en la reja y la puerta de la Dirección, hasta que asomó y regresó al aula con su andar firme y sereno. En el rostro de él no veíamos ni derrota ni triunfo, estaba disimulando muy bien la verdad.

Ingresó al aula y todos estuvimos callados, nadie rompía el silencio sepulcral que teníamos y conaire vencedor nos dijo:

  • El que puede… puede. Ya ven que no tengo miedo a nadie, sólo me he bastado para hablar por todos.

Así fue, y a las 3.30 nos estábamos formando para poder salir.                Gracias Patoco, por el asueto, pero  nunca nos dijo la conversación que tuvo.

Notas:

(*) Articulo extraido de la Revista en Aras del Triunfo, escrito por el Profesor Kike Paredez integrante de la Promocion 1966 del Colegio Santa Ines de Yungay.

Patoco: Era el sobrenombre de nuestro recordado amigo Jorge Figueroa Merino fallecido en el 2014.

 

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